Proporcionada por Daniela Tarhuni
El gran semiólogo ruso define aquí dos tipos de desarrollo cultural, uno gradual y otro explosivo, y explora sus manifestaciones en los ámbitos más diversos, desde el lenguaje y la literatura hasta el arte y la historia.
En esta obra de gran alcance teórico, Yuri M. Lotman retoma y profundiza sus estudios sobre la función y la génesis de la cultura y sobre los mecanismos que regulan su desarrollo.
Estos temas, ya clásicos en la reflexión del gran investigador ruso, se revisan aquí a la luz de un concepto nuevo: la presencia simultánea de dos tipos de desarrollo, uno gradual y otro explosivo, que regulan los ámbitos más diversos de la actividad humana y cuya cooperación garantiza la continuidad y la innovación de la cultura.
Partiendo de problemas fundamentales de la semiótica, como la definición de la evolución interna de un sistema y de sus relaciones con las esferas que exceden las órbitas de su organización, Lotman reformula el modelo mismo de organización, definiéndolo como la inevitable coexistencia de una pluralidad de lenguajes y la intersección y necesaria traducibilidad de éstos, aunque sólo son posibles parcialmente.
La función de la cultura consiste en la aspiración —nunca del todo realizada y por eso siempre viva— a la unificación de estos lenguajes. En esta aspiración es esencial el papel del arte, en tanto espacio inagotable de la libertad y de la indagación, entendido como aquella realidad virtual que permite la experimentación permanente de nuevos lenguajes y la constante violación/creación de normas.